martes, mayo 17, 2022

Ahora cárteles toman control de pescadores y agricultores

Los cárteles de la droga en México amplían sus operaciones ilícitas para controlar la economía local de diversas zonas del país. Grupos de narcos controlan parte de la pesca en Puerto San Carlos, en el estado de Baja California Sur; la siembra de aguacate en Michoacán y de la agricultura en la Sierra de Guerrero.

Esos son tres de los casos que más trascendencia tienen a nivel nacional; pero existen otros de los cuales solamente se habla en medios locales o ni siquiera son del conocimiento público general. Mapear hasta donde penetra el acaparamiento de la economía local a manos del narcotráfico resulta muy complicado.

Pescadores sometidos en Baja California Sur

Respecto al control que los cárteles de la droga tienen en la actividad pesquera en el Puerto San Carlos, los pobladores afectados señalan que los criminales tienen «secuestrados» los espacios de trabajo.

El Semanario Z Tijuana, que da cobertura al caso, publicó que las autoridades tienen conocimiento de las denuncias de los afectados; pero no actúan a pesar de que ya hay reportes de pescadores que fueron ejecutados.

Los testimonios recopilados de Semanario Z indican que la zona de Puerto San Carlos está bajo el control de dos líderes del narco. Uno de ellos es conocido como «El Tiburón» y está relacionado con el cobro de piso y extorsión a comerciantes de la región. El otro fue identificado como Juan Antonio «El Güero Boco», quien es cercano al primero.

Los afectados denuncian desde 2020 que los narcos los obligan a dar un porcentaje de sus ventas o les compran el marisco muy barato para luego revenderlo. También se sabe que manejan el mercado de insumos para la pesca y de otros productos, como la cerveza y los cigarros.

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A pesar de que hay denuncias desde 2020, los pescadores de San Carlos aseguran que las autoridades no toman las acciones necesarias en contra de los narcotraficantes que los extorsionan. Foto: Google Maps.

El conflicto del aguacate michoacano no es nuevo, los narcos mantienen control desde 2013

El 12 de febrero de 2022, el Servicio de Inspección Sanitaria de Plantas y Animales del Departamento de Agricultura de Estados Unidos  informó al Gobierno de México que se suspenderían de manera temporal las importaciones de aguacate.

Las razones, explicaron en un comunicado, se debían a que personal estadounidense en Michoacán recibió amenazas del crimen organizado. Sin embargo, esto no es algo nuevo.

Al menos desde 2013 existe información sobre el control que los cárteles ejercen sobre las tierras de cultivo en Michoacán, una de las zonas más importantes para la agricultura en México.

La siembra de aguacate es de las actividades económicas más relevantes de la región. Datos de la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México indican que las exportaciones a Estados Unidos de este producto son cercanas al millón de toneladas anuales. El narco no se quedó fuera del negocio.

Hace casi 10 años, el cártel de Los Caballeros Templarios tomaron el control de algunas zonas de cultivo de aguacate, chile y limón en Michoacán. Con el paso del tiempo, otros grupos criminales, como el Cártel Jalisco Nueva Generación, La Familia Michoacana y, más reciente, la organización conocida como Los Viagras también penetraron en las comunidades agricultoras.

Diversas investigaciones sobre el tema señalan que los líderes sicarios son los que deciden quién tiene permiso para sembrar y a quiénes vender sus cosechas. También se habla de cobro de piso, asaltos, ejecuciones y extorsiones.

Cientos de agricultores y obreros en Michoacán fueron desplazados por la violencia y las amenazas de los narcotraficantes. Sus tierras quedaron a merced de los criminales quienes siguieron aprovechándolas para acaparar la economía local.

Los que se quedaron formaron grupos de autodefensa comunitaria para proteger a sus tierras. Algunos persisten hasta ahora.

En 2019, Estados Unidos ya había emitido una primera alerta al Gobierno de México para atender el asunto de la incursión del crimen organizado en el negocio del aguacate de Michoacán. 

Marie Martin, directora del Área de pre-autorización de México del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, en esa fecha, envió un documento en el que explicó que se consideraría una suspensión en la exportación de aguacates si la violencia no cesaba.

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En 2019, EE. UU. ya había advertido de una posible suspensión en la importación de aguacate mexicano a su país. Foto: Gobierno de Michoacán.

La Sierra de Guerrero cambió la agricultura tradicional por la siembra de amapola

El surgimiento de la narcoeconomía  en la Sierra de Guerrero es objeto de estudio desde la década de 1990. Investigaciones académicas y periodísticas sobre el tema concuerdan que el abandono a la comunidad campesina los orilló a cambiar la agricultura tradicional por la siembra de amapola y trabajar para los cárteles de la droga.

«Para un sector de la población rural, la participación en el narcotráfico es una de las maneras de reorganizar un esquema económico que los relega a una posición subalterna. Así, la producción de amapola puede verse como respuesta a las crisis económicas y sociales del campo mexicano. Los cultivos ilícitos no son producto de una falta de Estado: son un efecto de las políticas estatales», indica un estudio publicado en la página oficial del Programa Noria para México y América Central.

Los campesinos de Guerrero que optan por sembrar amapola para los cárteles de la droga tampoco tienen asegurada una buena vida. Trabajar en este negocio ilícito también los pone a merced de los conflictos entre grupos criminales. 

Muchos de estos narco-agricultores no saben para quién siembran. La cadena de trabajo está llena de intermediarios para evitar que se sepa la identidad del «patrón».

De acuerdo con datos de la Secretaría de la Defensa Nacional, en 2009 se tenía conocimiento de que más de 300 mil personas en Guerrero estaban relacionadas con el negocio del cultivo de amapola en el estado. Para 2015, se sabía que esta actividad sostenía la economía de más de mil 200 comunidades.

Un texto de Pie de Página indica que los agricultores que todavía se dedican a la siembra de productos legales son minimizados por las autoridades locales, lo que los orilla a tomar la decisión de trabajar para los narcotraficantes.

Agricultores de Guerrero optaron por la siembra de amapola al no ver apoyo para cosecha de productos legales. Foto ilustrativa de la Fiscalía de Jalisco.

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