jueves, enero 20, 2022

Así se detecta a los suicidas en el Metro

Durante agosto y lo que va de septiembre de 2019, se han reportado más de 10 casos de suicidas que saltan a las vías del tren, algunos de ellos lograron su objetivo de morir arrollados.

Además del deceso de las personas, cada que un usuario muere tras el paso del convoy, las instalaciones y el servicio se deteriora.

Más allá de la suspensión del servicio para retirar el cadáver y limpiar la sangre, las vías y los trenes también resultan dañados debido al fuerte impacto contra el cuerpo del individuo.

Esto llevó a las autoridades del Metro a elaborar un protocolo de acción para identificar a los usuarios con tendencias suicidas y la forma en que se debe de hablar con ellos para evitar que salten.

Los siguientes procedimientos que se enlistan, de acuerdo con las autoridades capitalinas, se han ido modernizando con los años, tanto por la experiencia en la ejecución específica en la Ciudad de México, como de los estándares internacionales para estos casos.

Sin más aquí la guía de detección de sujetos con actitudes suicidas y cómo ayudarlos, para que en caso extremo de que no haya un policía en el andén, los usuarios también puedan brindar la atención de emergencia a estos sujetos.

 

 

Las primeras señales 

El protocolo inicia con una descripción de cómo se vería una persona que medita la posibilidad de arrojarse y lo definen como alguien que se encuentra en un estado temporal de desequilibrio, en crisis y que debido al estrés no tiene la capacidad de razonar fácilmente.

Los oficiales que vigilan los andenes deben prestar singular atención a aquellos usuarios que presenten los siguientes comportamientos:

 

  • Ver fijamente las vías.
  • Titubear cruzando y regresando la línea amarilla.
  • Caminar sobre la línea amarilla.
  • Sentarse en el borde del andén. 
  • Practicar saltos.
  • Bajar a zona de vías.
  • Dejar pasar varios trenes y no abordar.
  • Mostrar conductas de crisis nerviosa, ansiosa o de pánico.
  • Llorar o hablar cosas que no tienen lógica.
  • Esperar el tren en el punto más libre del andén, es decir, al principio y a la mitad del mismo. 

 

 

Convencerlo de no saltar

Una vez que se identifica plenamente a un hombre o mujer con la intención de quitarse la vida, lo siguiente es actuar rápidamente para tranquilizarlo.

Lo anterior debido a que la brecha de tiempo entre que toman la decisión y el paso del tren se limita a algunos segundos. Ya que las señales anteriores se hacen totalmente claras cuando la llegada del convoy está cerca.

A los agentes se les recomienda en todo momento dialogar con los suicidas y no intentar frenarlos físicamente, a menos que no haya otra alternativa. Para comenzar la plática es necesario seguir los pasos a continuación:

  • Realizar contacto visual con la persona en crisis.
  • No acercarse demasiado, ni ser intrusivo.
  • Respetar su espacio vital.
  • No  tener contacto físico con la persona
  • Utilizar un tono de voz seguro, firme y pausado.
  • Identificarse de manera respetuosa.
  • Mostrar comprensión y usar un lenguaje sencillo.
  • Generar la mayor empatía posible.
  • Solicitar su nombre y recopilar información relevante. 
  • Permitir que la persona exprese el problema que tenga, así como sus sentimientos a través de gritos, llanto o palabras altisonantes.
  • Mantener la calma, y la misma tonalidad de voz. 
  • Hacer que la persona se sienta a salvo y segura
  • Preguntar si quiere hablar de lo ocurrido.
  • Escuchar activamente, mostrando empatía y comprensión.
  • Alejar a los testigos, evitando que alguna persona resulte lesionada
  • Informar a la persona que existen servicios especializados de ayuda médica y psicológica a los que puede acceder de manera gratuita
  • En caso de éxito, llevarlo a una zona segura, lejos del andén.

En esta primera fase, el agente no sólo debe tener total control de la situación, sino que debe manejar sus propias emociones y no exponerse a sí mismo u a otros usuarios a ninguna clase de riesgo.

Si el oficial logró ganar algunos instantes, los demás policías deben procurar alejar a todo curioso que quiera ver la situación, ya que la presencia de testigos puede presionar aún más al suicida.

En caso de que no haya éxito en la charla para hacer desistir al suicida, se debe agotar la última opción que es informar al Jefe de Estación para que se corte el flujo de electricidad y se avise a los conductores de la situación. 

Sin embargo, debido a la rapidez en que suceden estos eventos, es muy poco probable que el último punto pueda lograrse.

Qué sigue una vez que el suicida desiste 

Si el diálogo fue exitoso y el usuario tomó la decisión de no provocarse la muerte en ese momento, no se le debe dejar ir inmediatamente, ya que no se sabe si lo volverá a intentar en otro lugar.

Por ello, el oficial que habló con él deberá continuar con el proceso de acompañamiento, considerando que por ahora es, quizá, la única persona de su confianza.

Lo que estrictamente se tiene que hacer es lo siguiente:

 

  • Llevar a la persona a un lugar a salvo.
  • Solicitar la valoración de su condición médica.
  • Esperar la intervención de los servicios médicos prehospitalarios.
  • Pedir información a la persona acerca de su domicilio, oficio, datos de algún familiar y número telefónico para su localización.
  • En caso de ser necesario, el oficial deberá realizar el traslado de la persona a la institución correspondiente.

 

¿Y si el suicida logra su objetivo?

Esta es la opción que nadie quiere que ocurra, pero es la más común. En el caso fatal de que el suicida salte se deben pedir servicios de emergencia inmediatamente.

En caso de que el sujeto sobreviva o muera, serán los paramédicos quienes se harán responsables en adelante de la atención y traslado de la persona.

El agente deberá hacer un perímetro para mantener al margen a los curiosos y medios de comunicación que quieran atestiguar los hechos.

Para esta situación, los policías pueden solicitar ayuda psicológica de manera gratuita, si lo considera necesario.

Y esto es lo que no se debe hacer 

Finalmente, hay que tener en cuenta que tanto los usuarios como los agentes deben de evitar las siguientes conductas que pueden presionar al suicida y alentarlo a saltar sin dialogar.

 

  • Contar su propia historia en un afán de buscar empatía con la persona.
  • Pensar que el problema planteado por la persona no tiene importancia o está bromeando.
  • Someter a la persona de manera intempestiva.
  • Creer que no es la persona indicada para ayudar.
  • Minimizar el problema planteado por la persona.
  • Forzar a tomar una decisión sobre el problema planteado, o sobre las propuestas de solución ofrecidas.
  • Tomar fotografías o videos al momento de la crisis.

 

De acuerdo con el Instituto de Ciencias Forenses, de 2009 a 2018 se tiene registro de 306 muertes en las instalaciones del Metro.

De esa cifra, se sabe que 160 fueron suicidios, 142 accidentes, 2 homicidios y una muerte natural.

Las Líneas con mayor número de incidentes reportados en esos nueve años son: 

 

  • Línea 2 Cuatro Caminos-Taxqueña: 90 muertes.
  • Línea 3 Indios Verdes-Universidad: 60 muertes.
  • Línea 1 Observatorio-Pantitlán: 41 muertes.

 

http://44.193.109.114/2019/08/29/fotos-dos-muertos-y-un-herido-en-menos-de-24-horas-en-el-metro/

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