lunes, enero 24, 2022

La historia del niño que vende chicharrones

Carlos Andrés Balám, un niño que vende chicharrones, se volvió viral en redes sociales por el mensaje que dio a otros menores: “valoren lo que tienen”.

Este video fue publicado por primera vez en 2018, pero durante la tarde del martes 22 de octubre se compartió nuevamente miles de veces cuando un usuario de Twitter lo subió de nuevo a la plataforma.

Cuando el video cobró popularidad en 2018, Carlitos fue conocido en medios locales como “El Niño Chicharronero de Tzucabac”, debido a que vive en una región de Yucatán nombrada así.

El video viral

En ese entonces el niño iba a la primaria “Niño Artillero”. En la grabación aparece con una canasta de frituras que vende para ayudar a los gastos de su casa. Menciona que su mamá murió, por lo que él y su abuela viven solos.

También dice que al día puede sacar hasta 130 pesos de su venta, parte de ese dinero, menciona, lo ocupa para sus útiles escolares y su abuela le deja 10 pesos para que él los gaste.

Conforme avanza el video, Carlitos responde otras preguntas que el adulto que graba le hace, dando a conocer que después de llegar de la escuela primero hace su tarea, come, se baña y sale a vender aproximadamente a las dos de la tarde.

Entre sus respuestas pide que los niños “Valoren lo que tengan, porque si un día no lo tienen ¿Así como le van a hacer?. Aprendan a tener sus cosas bien para que sigan una mejor vida, así de grandes van a buscar que sigan con sus estudios y que cuando terminen todos sus estudios busquen un trabajo bueno”.

Así es como vive

Luego de que el video se viralizó en redes, el medio local “Diario Yuca” dio con la ubicación de Carlitos e hizo una visita a su casa para conocer la historia del “Niño Chicharronero de Tzucabac”.

Encontraron que vivía en una extrema pobreza y que, efectivamente, él y su abuela, Zoila Moo, sobrevivían de la venta de chicharrones del niño.

Zoila, de 60 años en ese entonces, había trabajado mucho tiempo en el campo y se hizo cargo del niño luego de que su hija murieron. Pues los únicos tíos de Carlitos, a quien se les había confiado que lo cuidaran, abandonaron la casa.

Sin embargo, su salud le impidió seguir trabajando y se dedica todas las mañanas, mientras su nieto está en la escuela, se dedica a freír los chicharrones de Carlos.

En el reportaje de “Diario Yuca” también se informó que Carlitos cumplía años en febrero, pero que a diferencia de otros niños, él no esperaba ningún festejo y solamente quería tener un buen día de ventas y sacar al menos 200 pesos.

http://diarioyuca.com/nino-cicharronerito-tzucacab-suena-maestro/

La fama en las redes

El “Niño Chicharronero de Tzucabac” fue todo un acontecimiento en su momento, Carlos Andrés dijo en su entrevista con el medio local que la gente de la gasolinera donde fue grabado le informó de la fama que había adquirido.

Muchas personas se acercaron a ofrecerle ayuda y le prometieron que le llevarían dulces hasta su casa para que tuviera ahí un puesto y así poder trabajar desde su hogar.

Otros le aseguraron que colaborarían para reparar su casa, sin embargo, no se sabe si esto ocurrió en verdad.

Lo que sí pasó fue que en febrero de 2018, en la fecha de su cumpleaños número 12, más de 150 motociclistas visitaron su hogar para organizarle una fiesta con pastel, piñatas, comida y un payaso.

El sueño de Carlos Andrés Balám es salir de su situación actual y convertirse en maestro algún día.

 

Relacionado

Información al momento

141,800FansMe gusta
9,514SeguidoresSeguir
4,550SuscriptoresSuscribirte

Últimas notas